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Hemeroteca Sobre Cruz Azul/con Suerte De Conejo
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Hemeroteca Sobre Cruz Azul/con Suerte De Conejo
Enviar a un amigoMartes 09 de octubre de 2001 Mediodía del lunes. Veinticuatro horas después de dilucidar el juego Costa Rica-México, el hombre del partido está aquí.
En la cancha principal de la Noria, sede del Cruz Azul, permanece aún el resto de la plantilla cementera en la intimidad con su técnico. Sólo Óscar Pérez, recién bajado del avión, apenas ha cumplido con una parte de la rutina. Y ahí está frente a los reporteros justo ahora, en uno de sus mejores momentos...
Me veo asediado por los aficionados y todavía no me la creo.
"El Conejo" Pérez asegura que aún no asimila las bondades del éxito deportivo.
¿Ya te sientes ídolo?
Tras la tímida sonrisa asoma un aire de cierto nerviosismo en el guardameta cementero: Son momentos. De alguna forma ahora están saliendo bien las cosas y por eso la gente te sigue. Es muy bonito que te busquen, que te asedien. Pero hay que mantener el equilibro para que el día de mañana que me toque las de malas no pase a mayores.
Muchos se han mareado en estas situaciones, ¿Cómo hacerle para no perder el piso?
Tranquilo, que no ha pasado nada. Tenemos que seguir trabajando igual, procurando ser la misma persona. No tienes por qué cambiar. La única diferencia que hay ahora es que te conocen más, pero de ahí todos seguimos siendo iguales.
¿Eres suertudo?
Creo que he tenido suerte, pero es con base al trabajo, sólo así te salen las cosas... No sé si sea justicia o no dice respecto a su titularidad en el equipo tricolor, pero he tratado de mantenerme bien, de trabajar.
¿No es la suerte del conejo?
En absoluto. Creo más en el trabajo... Alguna vez varias personas me dijeron: "Mira Óscar, sólo al que hace bien su trabajo, bien le va". Así que gracias a Dios todo ha salido bien hasta ahora.
Viste aún los arreos deportivos: el short azul y la playera blanca con el número 1 estampado sobre el pecho. En ese rostro moreno curtido por el sol hace varios meses que permanece dibujada la sonrisa. "El Conejo" disfruta de cada instante como ese aficionado que aún acaricia el sueño de la clasificación de México al mundial.
Ahora sí es como lo dijo Fox: "Señor Conejo" le recuerdan. E inmediata es la reacción: ¿Fox o el mariguano de Palencia?
Se desgranan las carcajadas en la sala de conferencias del equipo. Luego, aclara: Así le digo porque ese Palencia está medio loco...
¿Pero eres ya el señor Conejo? e insisten los reporteros.
No, igual...
En casa de los Pérez la familia también vive el momento.
Disfruta los partidos al igual que yo. Sólo espero seguir así para que ellos sigan estando orgullosos refiere el guardameta de la selección nacional.
* * *
Lejos ha quedado la incertidumbre, los días en que Óscar Pérez luchaba por una oportunidad en el futbol de paga.
Lo sentimos, pero tu estatura no te ayuda para el puesto de portero oyó decir varias veces.
Fue necesario que su entrenador en las fuerzas básicas del Atlante, Eleuterio López Patrán, abogara por él ante Enrique Meza, entonces técnico cementero.
Es así que el ex seleccionador nacional ordena al titular de las fuerzas básicas del Cruz Azul, José Luis Guerrero, le conceda al pequeño Óscar Pérez la oportunidad de mostrarse.
Pero igual no me daban luz verde por el problema de la estatura --dice el "Conejo", de 1,71 metros.
Pronto, el chaparrito Pérez capta el interés de los visores cementeros: su escasa altura la compensa con ágiles brincos. Desde entonces, Juan Francisco Palencia decidió llamarle "Conejo".
El 14 de agosto de 1991, Óscar Pérez ya es flamante jugador cruzazulino, aunque su destino parecía estar en la banca de suplentes: primero del uruguayo Dante Siboldi, más tarde del argentino Norberto Scoponi y luego de Jorge Campos.
Hoy sonríe "el Conejo": Esa etapa de suplente ya ha quedado atrás. Mas hay que tenerlo muy en cuenta para no marearme por todo esto.
Incluso, habla hasta de la ilusión por jugar en el futbol extranjero: Mas sé: un jugador de campo tiene más oportunidades de salir, sobre todo a Europa. Además, también buscan arqueros muy corpulentos.
¿Cómo sustituir la escasa estatura?
Dice Pérez: Siempre que platico con mis colegas de la selección nacional, Adrián (Martínez) y Oswaldo (Sánchez) coincidimos que lo importante es que el balón no entre al cuadrito.
Prosiguen las preguntas al guardameta de calva incipiente: ¿Qué se siente ser la figura del partido?
Lo importante es que estuve acertado y que gracias a Dios saqué todos los balones que llegaron a mi arco.
Le insisten los reporteros: ¿Por qué volviste a ser figura?
Porque me están saliendo bien las cosas apenas balbucea "el Conejo" con ese aire de no pasa nada.
